Friday, November 03, 2006

MAS ALLA

Otra vez la extraña luminosidad de sus noches grises, el olor a musgo humedecido de los adoquines, llovizna, sudestada y la misma calle, siempre desierta.
Otra vez darse cuenta (sueños dentro de sueños) de la vivacidad de sus sentidos, de la claridad de sus pensamientos. Y luego su cabeza en alto, la vista en la vereda de enfrente, la misma casa de siempre, su fachada colonial, pintada de celeste, las ventanas y sus rejas y por fin la puerta, el llamador de hierro que nunca se mueve y la madera maciza, carcelera centenaria de infinitos misterios....

MAS ACA

Un cuerpo durmiente, que va dejando de ser solo cuerpo y se despierta como un ser humano completo, cansado, intrigado, sin saber que horas mas tarde, en algun pueblo uruguayo, buscando su mejor toma, perdera su equilibrio en el musgo mojado de una calle desierta y aun aturdido, la vista celeste, se levantara para caminar mareado hacia una puerta antigua, llamativamente abierta...