Friday, November 03, 2006

C

ya lo sabes, no soy supersticioso ni creo en los rituales, al menos en los tangibles... Pero la luz quema mis ojos, tus ojos azules de luz negra. Prisionera tras la ventana, te veo y ellos no, y me ves y no ves a nadie más, sólo yo lo se y el tiempo se detiene en tu mirada. Un minuto o cuatro años, da igual porque la ausencia es eterna y entonces comprendo que te aferras a la vida acercándote a la muerte y que aunque la percepción del tiempo retrocede cuando encuentras mi mirada, tu alma estará por siempre, inalcanzable, inmaculada, al otro lado de la ventana.